Un anuncio histórico que permite a los jóvenes ser parte del Florecimiento Salvadoreño
Florecimiento Salvadoreño, no solo es el nombre del evento que enmarcó un anunció histórico para toda la juventud
salvadoreña, sino también es parte de la razón de ser de la Dirección de Integración. Describe un momento histórico
del país en el que se busca que cada joven, cada salvadoreño pueda desarrollarse y florecer, alcanzando su máximo
potencial.
El 15 de marzo de 2025 será recordado como una fecha que marcó un antes y un después en el sistema
educativo y en la vida de más de 55 mil jóvenes salvadoreños y sus familias, anualmente: El Presidente Nayib Bukele
y el presidente de la Dirección de Integración, Alejandro Gutman, anunciaban que la educación superior dejaría de
ser un privilegio para pocos y se convertiría en un derecho al que todos pueden optar.
Este evento fue el resultado del trabajo que, durante meses, realizó la Dirección de Integración, acercándose a las
comunidades, dialogando con autoridades de universidades, escuelas técnicas y demás instituciones que se unieron a
esta nueva visión de país. Además, el resultado de las labores de logística y trabajo de organización por parte de
cientos de colaboradores.
Florecimiento Salvadoreño es, asimismo, consecuencia del trabajo que, durante más de 20 años, ha
realizado Alejandro Gutman, un hombre que vio y sigue viendo el potencial de los salvadoreños. Una labor incansable
que ha involucrado mucho más que trabajo de territorio, una labor que involucra compromiso, amor y fe en El
Salvador.
Desde temprano, buses provenientes de todo el país llegaron al Gimnasio Adolfo Pineda, que fue el
escenario donde miles de jóvenes de diferentes departamentos de El Salvador disfrutaron de actividades artísticas,
culturales y de entretenimiento. Horas después, serían testigos oculares del hito histórico que vendría a cambiar el
panorama educativo del país.
Entre aplausos, ovaciones y saltos, todos los presentes recibieron la noticia, por parte del
presidente Bukele, de que -a partir de ese día- todos los bachilleres de instituciones públicas que deseen seguir
sus estudios de educación superior podrán ingresar a una universidad o escuela técnica de forma gratuita. Desde ese
momento, la educación superior dejaría de ser un privilegio de pocos y se convertiría en un derecho que todos pueden
ejercer.
Los requisitos por cumplir para beneficiarse son alcanzables para todos: una nota global mínima de
7 y el cumplimiento de las actividades del programa Proceso Formativo, entre las cuales se encuentra el Curso de ADN
de la Pobreza y la Cultura de la Integración, refuerzo en matemática y lenguaje, capacitaciones en empresas y
orientación vocacional, voluntariado comunitario, visitas a universidades o escuelas técnicas, charlas con expertos
en diferentes áreas profesionales.
Luego de cumplir con las actividades del proceso formativo, los bachilleres pasarán al programa
Continuidad Académica, a través del cual se les brindará acompañamiento profesional y oportuno que les facilite
tanto el ingreso a la institución de educación superior que han elegido como durante toda su carrera.
Con esto, la Dirección de Integración busca que todo joven conozca que tiene las capacidades y las
oportunidades para seguir aprendiendo y formarse en el campo de estudio que más le guste, convertirse en un buen
profesional, cambiando así su vida, la de su familia, de su comunidad y del país.