Más de 17,000 jóvenes encuentran en la educación una razón para quedarse y construir su futuro en El Salvador
Durante décadas, miles de jóvenes salvadoreños crecieron con una idea instalada en su horizonte: para tener buenas oportunidades había que irse del país. La falta de acceso a la educación superior convirtió el futuro de generaciones enteras en un embudo social que dejaba fuera a la mayoría. Para muchos jóvenes de comunidades en todo el país, la migración parecía ser la mejor salida posible.
Sin embargo, gracias a una decisión política impulsada por el Gobierno del Presidente Nayib Bukele, y al nuevo modelo de desarrollo social basado en la Cultura de la Integración, más de 17,000 jóvenes provenientes de comunidades de todo el país han accedido a becas universitarias, técnicas y vocacionales.
Este cambio no es únicamente educativo. Es una transformación contracultural. Durante años, la educación superior fue un privilegio reservado para una minoría. Apenas entre el 1% y el 5% de los jóvenes que egresaban del bachillerato lograba continuar estudios universitarios, mientras miles de talentos quedaban fuera, no por falta de capacidad, sino por su contexto social. Hoy, ese embudo social comienza a romperse.
A través del Proceso Formativo y del programa de Continuidad Académica de la Dirección de Integración, jóvenes provenientes de escuelas públicas están siendo acompañados para continuar estudios universitarios, técnicos o vocacionales. Quienes obtienen promedios de seis también pueden acceder a oportunidades de formación técnica y vocacional, reconociendo no solo la excelencia académica, sino también la voluntad de crecer y de transformar su país.
Este proceso coloca a El Salvador en un lugar inédito en la región. Por primera vez, un país de Latinoamérica garantiza el acceso a la educación superior para los jóvenes que egresan del bachillerato en el sistema público.
El impacto de este proceso comienza a reflejarse incluso en las decisiones de vida de miles de jóvenes. Antes, muchos pensaban que su única opción era marcharse del país; hoy, comienzan a descubrir que pueden construir su futuro aquí, acompañados por instituciones, universidades y comunidades que forman parte de este nuevo modelo integrador.
En este contexto, el evento Los sueños se conquistan. Soy Becado DI representa a una generación de jóvenes que, a través de su esfuerzo, disciplina y compromiso con su educación, demuestra que los sueños se conquistan y que el futuro ya no se busca fuera de nuestras fronteras, sino que se construye aquí, como parte del florecimiento salvadoreño.